sábado, 28 de julio de 2012

Versos que no dan indigestión.


Yo amo un momento
yo disfruto un beso
yo miro al cielo
cuando te pienso
y también miro al cielo
cuando no te pienso.

Yo tengo en mi guitarra
canciones tan tuyas
acordes tan míos
como mentiras, muchas.

Yo dejo que el alcohol
se apodere de mi persona
cuando en mi mente loca
mucho dolor sofoca,

Yo tengo en mis manos
recuerdos de tí
caricias que aún huelen
y tienen sabor a tí.

Yo tengo en mi mente
los recuerdos vivos
yo tengo en mi conciencia
lo que he vivido.

Yo tengo de todo
pero en realidad no tenemos nada
de la vida conocemos poco
y ya no miramos el alba.

viernes, 27 de julio de 2012

Reflexión del tiempo.


Ha pasado tiermpo sin escuchar tu voz,
han pasado días sin poder decirte todo,
han habido rencor y perdón,
se han escurrido lágrimas y dolor.

En distancia nos sumergimos
la hipocresía fue hogar,
las calumnias nuestro himno
y sólo la rabía podía mandar.

Por mucho tiempo te quise,
durante muchos soles te amé,
fuiste de mi vida la tilde,
fuiste de mi té la miel.

Imposible es olvidarte
porque fuiste el cielo,
pero la verdad es que puedo
seguir con la mirada adelante.

Quisiera decir que te detesto
pero no puedo sentir eso,
no puedo tener por dentro
tentos malos sentimientos.

Y es que yo sé lo que fuiste
y por tí ahora soy mejor
pero la verdad es que en pretérito
tu futuro se quedó.

No quise cortar tus alas,
no quería frustrar tu vuelo
pero mi corazón estaba de malas
 y dejó de sentir lo nuestro.

Ahora mírame a los ojos
y créeme cuando te digo
que contigo sentí todo
pero no alcanzó para estribíllo.

Todo en la vida decimos
que la vida es efímera
pero siempre nos negamos
cuando parte de ella termina.

En mi corazón, de verdad,
hay un espacio para tí
no es la habitación principal
pero seguro puedes dormir.

En el perdón
está mi felicidad
en mirarte a los ojos
sin sentir falsedad.

Yo te amé,
yo te quise,
yo te perdoné,
todo lo hice.

jueves, 5 de julio de 2012

He dejado que esto me absorba y he dejado de sentir por dejar de escribir, mientras en este mundo tan lleno de sombras se termina la inocencia por querer vivir sin vivir. Hemos dejado que se nos escapen los segundos, gota a gota entre los dedos de estas ya cansadas manos, manos que están cansadas de soportar, de aguantar, de sostener y de empujar. Has dejado de tener momentos perfectamente bellos en su simplicidad por tener en su lugar el sucio dinero, que oculta tras cosas la verdad, la verdad de quien en realidad eres, de donde realmente vienes y hacia donde quieres dirigir tu vida y tu cuerpo. Han dejado mirarnos con aquellos ojos de sincera amistad, de cariño sin igual y de la más pura verdad, ahora las miradas se clavan prfundamente en nuestro pecho, intentando sofocar  nuestro ser.


Hemos dejado de ser. Hemos dejado de vivir.